15 octubre 2006

La realidad de cada cual

Un día un profesor nos dijo que éramos felices en la medida en que nuestras expectativas se ajustaban a la realidad. Qué triste destino nos espera entonces a aquellos que no estamos acostumbrados a caminar con los pies en el suelo. Este buen hombre tenía mucha razón... las ilusiones crean falsas esperanzas, y cuando nuestro castillo se viene abajo caemos en un estado melancólico en el que nadie más que nosotros tiene la culpa de haber caído.

Cuando el pequeño bache se supera, nos afanamos en buscar desesperadamente otro cuento de hadas al que agarrarnos, nos montamos nuestra propia película y disfrutamos de esa felicidad pasajera. ¿Te suena?. Es difícil para las personas como yo ser felices con la simple y llana realidad.. porque no sé hasta qué punto la realidad existe. Cada uno tiene la suya propia. No puedo prometer que voy a dejar a un lado los "cuentos de hadas" y las ilusiones.. forman parte de mí. Creo que me hace falta trabajar mi madurez psicológica antes de salir a la realidad, una realidad que, en ocasiones, confieso que temo.

2 comentarios:

Liliana Cordovero dijo...

No creas que con la edad se pierda, al contrario, yo empeorè.

Susana dijo...

pero que se puede hacer cuando esa realidad ya no tiene sentido, cuando has perdido la ilusion y no quedan mas que tus esperanzas muertas sin el anhelo a que regresen algun dia, he visto mi realidad y no he podido cambiarla, me temo que no queda mas que la imaginacion y los sueños infinitos que no pueden ser reales.