01 noviembre 2009

Casi..



Me hago mayor.. me dice ella, en una noche de fiesta, con esos ojos negros que brillan con un ligero matiz de tristeza. Me hago mayor.. y yo, que tengo exactamente su misma edad, que he vivido con ella algunos de los momentos más importantes de nuestras vidas, y comenzamos juntas a caminar por ese sendero incierto que tanto habíamos luchado por pisar, me pregunto si es verdad, me asaltan las dudas sobre si yo también me hago mayor, si me pesan los años como le pesan a ella.

Y descubro que quizás voy a otro ritmo, que aún no me preocupa la edad y que siento que estoy haciendo casi todo lo que me proponía hacer para esta etapa de mi vida. Casi.. porque no me puedo mentir aunque duela, porque cuando era niña e imaginaba mi vida a esta edad lo hacía soñando con una persona a mi lado. Quizás sea lo único que me falta, tal vez lo haya sacrificado por todo lo demás. Y ahora, que lo tengo casi todo, que me siento casi bien conmigo misma, que casi no sé qué más le puedo pedir a la vida... sus ojos negros me recuerdan que estamos solas, que me muero por saber si el camino sería más bonito si fuera compartido.. sólo pido la oportunidad de probar...

13 octubre 2009

Instantes de luz



"Todos los días, Dios nos da –junto con el Sol– un momento en el que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices. Todos los días intentamos fingir que no vemos este momento, que no existe, que hoy es igual que ayer y mañana será igual que hoy. Pero el que presta atención descubre el instante mágico. Puede esconderse en el momento de meter la llave en la cerradura, ya por la mañana, o en el silencio que sigue a la cena, o en cualquiera de las mil y una cosas que nos parecen repetidas. Ese momento existe –un momento en el que toda la fuerza de las estrellas nos atraviesa y nos permite hacer milagros–....."
P. Coelho. El instante mágico.

La magia que se esconde en esas risas compartidas en la complicidad de un tren a media noche, tan lejos de casa, tan cerca por fín de mí misma; la grandeza de esas manos que me transmiten la sabiduría de los años, el peso de la Historia; la alegría compartida con algunas de las personas que más quiero y con otras que acabo de conocer y engrandecen mi alma con sus palabras, con su fiesta, sus bailes...

Quizás hoy lo has sentido, el mundo se ha parado para tí por un momento, se ha congelado el tiempo en una sonrisa, o en un recuerdo. Has logrado huir de la rutina, de la espiral que te arrastra a la vulgaridad, en un vagón, al doblar una esquina, entre las carpetas de la oficina, en el banco del parque, en la mirada de esa persona.. has respirado la magia.. has intuído por un breve instante la respuesta a esas preguntas.. y has comprendido la sencillez de las mismas. La sencillez e inmensidad de esa estrella que tan celosamente guardas. Quizás hoy te encuentres, te sientas vivo, y dejes que tu luz me ilumine...

19 septiembre 2009

Y cuando me refugio de tu recuerdo en mi burbuja de sueños por cumplir.. te acercas a mí.. de nuevo..

16 septiembre 2009

Palabras calladas



Las palabras se agolpan en mi mente y no encuentran salida. Algo en mí que intenta protegerme de mí misma se lo impide. Es mejor callar. Es mejor dejar que duerman tranquilas, silenciosas, en algún rincón del alma, hasta que un buen día no despierten más. Como si lo que no se dice no existiera, como si el silencio fuese capaz de hacerme olvidar.

Camino descalza, sobre la arena húmeda de la playa, escuchando los tambores en la noche, llenándome de ese mar en calma que la luna ha teñido de plata. Respiro. Me dejo llevar por esa paz, esa brisa nocturna que trae un aroma de esperanza. Me olvido de la rutina, me olvido del trabajo, de las duras guardias, de ir deprisa a todas partes, de los horarios.. y cuando lo olvido todo, curiosamente, me acuerdo de tí.

Pero es un recuerdo controlado, censurado. Intento no perderme en detalles, no pensar más que lo justo, no recordar más de lo debido.. no amar más de lo necesario. Por eso callo, no pienso, no escribo.. porque en el momento en el que me alejo del mundo y me doy tiempo para mirar hacia adentro, vienen a mí palabras, sonrisas, gestos, miradas... y ahora que no estás aquí, si me dedicara a recrearme en cada una de ellas, sólo conseguiría alimentar la melancolía.

Así que vuelvo a ser la chica de la sonrisa callada. No estoy triste. Sonrío siempre, o eso dicen, porque tengo demasiadas cosas que agradecerle a la vida. Pero en ocasiones me siento extraña, en un mundo que se mueve a un ritmo que no sigo, llena de por qués que no me atrevo a responder, con amigos a los que quiero pero que no permito que lleguen a conocerme a fondo.. porque quizás descubrirían que en algunos instantes, momentos fugaces del día a día, puedo llegar a sentirme tremendamente sola.

Y ahora que mi playa se empapa con la lluvia que está cayendo.. me dejo llevar y escucho en la radio una canción que supera esos esfuerzos de filtrar recuerdos, me supera..

Llueve y las aceras están mojadas,
todas las huellas están borradas
la lluvia guarda nuestros secretos
Llueve, y en mi ventana te echo de menos
los días pasan y son ajenos
el frío me abraza y me parte en dos
La lluvia cae sobre los tejados donde fuimos más que amigos
recuerdo que dormimos al abrigo del amanecer
Los bares han cerrado, ya no hay copas
la lluvia hoy mojará mi ropa
si tu no estás aquí
Si tu no estás, me duelen más los años
las heridas me hacen daño
si no vuelvo a oír tu voz
Llueve, y las palabras se quedan mudas
todas las noches las mismas dudas
¿qué fue de todos aquellos besos?
Llueve, y se enmudece la primavera
cuento las veces que el sol espera
para secar de lluvia la acera
para secar de lluvia el tejado donde fuimos más que amigos
recuerdo que dormimos al abrigo del amanecer
Los bares han cerrado, ya no hay copas
la lluvia hoy mojará mi ropa
si tu no estás aquí
Si tu no estás, me duelen más los años
las heridas me hacen daño
si no vuelvo a oír tu voz.


(La Lluvia. Carlos Matari)

01 agosto 2009

Al borde del abismo


Una carretera puede llevarte a muchos lugares, no elijas el único del que no vas a volver..
(DGT)

Tú volviste. Te miro y me devuelves una mirada que aunque lo intento no llego a comprender. No puedo hacerlo. La vida nos ha dado distintos roles, tú paciente, yo médico; pero tienes mi edad, hemos crecido con los mismos juegos, hemos vivido los mismos acontecimientos, hasta hace unas semanas podría llegar a saber lo que sientes, comprender tus dudas, tus miedos, tus preocupaciones.. esas que se han hecho de repente tan pequeñitas.

Pero ahora no. Has rozado ese límite que separa lo desconocido, el camino del que nadie ha vuelto jamás.. y puedes contarlo, tú puedes contarlo, el cielo te ha dado otra oportunidad. Aunque el precio ha sido muy caro.

¿Por qué tú?, quizás te preguntas en esas largas horas de espera, de incertidumbre, de dar vueltas y vueltas a la cabeza, de intentar buscar respuestas, culpables, porqués.. En esas horas en las que lloras, maldices, y sufres.. has crecido de pronto, y no te lo merecías, nadie se merece ese horror. Y yo, que me hago pequeña ante tu dolor, no sé alivarte. No me enseñaron en la facultad a paliar el dolor del alma. Aún así me sonríes, como dándome fuerzas, porque desgraciadamente me tocarán muchos casos como el tuyo a lo largo de mi vida profesional. Me sonríes y se me parte el alma.. porque jamás ví una sonrisa tan triste.

Pero en lo más profundo de esa mirada azul, esa mirada que me llega al alma desde tu mundo inaccesible de dolor, me parece ver también una luz de esperanza.. la luz del que ha rozado el abismo y tras el vértigo tiene ante sí el resto de su vida. Porque esa felicidad que ahora te falta, llegará, sé que llegará.. y no sabes cuánto deseo que llene por completo tus días.

26 julio 2009

A orillas del Bósforo



Me llevé en el corazón más regalos de los que podía encontrar en todos los bazares juntos, en todas aquellas calles que se entrelazaban, haciéndome que me perdiera poco a poco entre las voces, los cantos, los olores, el calor, las llamadas de los muecines, las danzas de los derviches.. que me perdiera para, paso a paso, encontrarme, escuchar en medio del caos el lenguaje de mi alma.. y por una vez, entenderlo.

El miedo a lo desconocido, al desamparo, y la desconfianza fueron desapareciendo en cuestión de horas a medida que me desprendía de mis prejuicios y dejaba que mis zapatillas se impregnaran de aquella tierra con olor a mar y especias mientras mi corazón se llenaba de sus gentes. Me sorprendió la amabilidad, la tolerancia, me asombró esa cultura mezcla de misticidad y humildad, que no oscurecía en ningún momento su caracter alegre, divertido, siempre dispuestos a dar, a compartir la grandeza de su historia, a enseñarte su idioma, y abrirte su alma.

Dicen que de un viaje se olvidan muchas cosas y se recuerdan otras que sin embargo no se vivieron, puede que sea cierto, pero me quedo con tantos momentos.. el beso al aire, espontáneo, sincero, regalo de aquella niña en el silencio de la mezquita; la compañía de aquella mujer sonriente y completamente tapada con sus telas negras, que me hizo comprender la importancia de lenguaje del alma.. y el canto solitario del chico que, sentado a mi lado en aquel barco, me envolvió en una paz inmensa mientras el sol se iba ocultando. Con cada ir y venir de sus olas, supe lo que quería, supe lo que buscaba.. y por unos monentos sentí la fuerza suficiente para hacerlo.

Encontré mi lugar en el mundo.. y supe que lo volveré a encontrar en cualquier rincón del planeta al que vaya con el corazón abierto dispuesto a dar y recibir, a aprender, a disfrutar de la magia de las diferencias.

30 mayo 2009

El regalo más grande



Para tí, porque lograste uno de tus sueños.. Que este sea sólo el principio. Desde un rincón de aquella enorme sala tal vez no sepas que yo también me emocioné y compartí tu alegría.

Quiero hacerte un regalo, algo dulce, algo raro..
No un regalo común de los que perdiste o nunca abriste,
que olvidaste en un tren o no aceptaste,
de los que abres y lloras, que estás feliz y no finges.
Y en este día de septiembre te dedicaré mi regalo más grande.
Quiero donar tu sonrisa a la luna,
así que de noche quien la mire pueda pensar en ti.
Porque tu amor para mi es importante,
y no me importa lo que diga la gente
porque aún con celos se que me protegías
y se que aun cansada tu sonrisa no se marcharía.
Mañana saldré de viaje y me llevaré tu presencia
para que sea nunca ida y siempre vuelta.
Mi regalo más grande... Mi regalo más grande...
Quisiera me regalaras un sueño escondido o nunca entregado,
de esos que no sé abrir delante de mucha gente,
porque es el regalo más grande
es sólo nuestro para siempre.
Y si llegara ahora el fin que sea en un abismo
no para odiarme sino para intentar volar
y si te niega todo esta extrema agonía
si aún la vida te negara, respira la mía
y estaba atento a no amar antes de encontrarte
y descuidaba mi existencia y no me importaba,
no quiero lastimarme más amor...
Y tu...amor negado, amor robado, y nunca devuelto,
mi amor tan grande como el tiempo en ti me pierdo.
Amor que me habla con tus ojos aquí enfrente,
y eres tú, eres tú, eres tú… el regalo más grande.

(Tizziano Ferro, "El regalo más grande")