23 enero 2007

El Diamante

Cuento de Anthony de Mello...



El monje había llegado a las afueras de la aldea y acampó bajo un árbol para pasar la noche. De pronto llegó corriendo hasta él un habitante de la aldea y le dijo:
-¡La piedra! ¡La piedra! ¡Dame la piedra preciosa!
-¿Qué piedra?, preguntó el monje.
- La otra noche se me apareció en sueños el Señor Shiva- dijo el aldeano- y me aseguró que si venía al anochecer a las afueras de la aldea, encontraría un monje que me daría una piedra preciosa que me haría Rico para siempre.

El monje rebuscó en su bolsa y extrajo una piedra.
- Probablemente se refería a ésta - dijo el monje, mientras entregaba la piedra al aldeano.- La encontré en un sendero del bosque hace unos días. Por supuesto que puedes quedarte con Ella.

El hombre se quedó mirando la piedra con asombro. ¡Era un diamante! Tal vez el mayor diamante del mundo, pues era tan Grande como la mano de un hombre. Tomó el diamante y se marchó. Pasó la noche dando vueltas en la cama, totalmente incapaz de dormir. Al día siguiente, al amanecer, fue a despertar al monje y devolviéndole el diamante, le dijo:

“Dame la riqueza que te permite desprenderte con tanta felicidad de este diamante”.

14 comentarios:

Oski dijo...

Impresionante. Porque lo material no es nada comparable con la felicidad interior de uno mismo. El sentirse bien. El saber que somos nuestro mejor amigo y compañero y que la única y no por ello menos peligrosa guerra es la que libramos con nosotros mismos y que, por supuesto, ganamos.

Un abrazo

Ferípula dijo...

Riqueza absoluta, la de entender dónde están los verdaderos beneficios...y tener el valor para buscarlos, y negociarlos.

Muy hermosa historia.
Cortita, directa y abierta...como me gustan a mí..ja!
Un beso, hermosa!
Y que tu día sea cada vez más luminoso, como la luz de la aurora...

:)

klimt dijo...

linda historia
de esas que te dejan pensando, y pensando y pensando

jajaja, y es que hay tanto que se puede sacar de ahi

me gusto mucho, gracias por compartirlo

como van las guardias o turnos, o ahora solo estas en el proceso de estudiar para aplicar al examen?

MORGANA dijo...

Bella historia, nos enseña lo material no vale nada.
Todo lo que puedas comprar con dinero, carece de valor, al menos para mi.
Besos, me gusto mucho

Medicinae Doctoris dijo...

La verdad es que la felicidad no tiene precio... no se puede ir al supermercado y/o a la farmacia y pedir unos kilos de eso.... simplemente se puede ofrecer... y/o simplemente decidir ser feliz.

delgado dijo...

Me ha gustado la historia.
Lo material no lo es todo...

Ferípula dijo...

Olitas...hola!
Mañana cambio la versión a la nueva... Te dejo un abrazo! :)

Culo dijo...

Güenísimo, qué leccción...
saludos

Liliana Cordovero dijo...

Si fuera facil...
un saludo cariñoso

Ferípula dijo...

Amiguita...paso un momento.
Ya está el pase...

Estás bien?
Un beso :)

EL HIPPIE VIEJO dijo...

ME GUSTÓ LA HISTORIA .
DEMUESTRA EL BENEFICIO DE LLEVARSE BIEN CON LA ALMHOADA .
NO TODO SE COMPRA .

AMIGA

DESEO QUE TENGAS UN HERMOSO DÍA

BESOS

ADAL

EL HIPPIE VIEJO dijo...

CREO QUE O SECRIBÍ BIEN
ALMOHADA .

EL HIPPIE VIEJO dijo...

CREO QUE NO ESCRIBÍ BIEN
ESCRIBÍ.....COMO ESTOY!!!
ESTOY SACANDO TURNO PARA EL GALENO , JAJA

Mehreen dijo...

Jajaja... Adal.. que tanta fiesta no es bueno! :-P

Un abrazo a tod@s, gracias por vuestras visitas,y por vuestras palabras..