
"Los hombres y mujeres que habitamos el planeta Tierra tenemos como función vestir con amor el cuerpo y el alma de los demás seres"
Se llama Jaume. Su sonrisa es la de quien sabe que ha encontrado su camino, su lugar en el mundo, y lo mejor de todo.. se ha atrevido a seguirlo. Mientras los demás miramos la televisión embobados en nuestro sofá, él, cambia el mundo.
Con tan sólo 26 años, tras haber finalizado su carrera de periodismo y vivir un año en Londres, Jaume se encontraba trabajando como delegado en Catalunya de una conocida revista económica cuando su vida dio un giro completo e inesperado. Le tocaban vacaciones y entró en una agencia de viajes, diciendo que le daba igual dónde ir. En la agencia, riendo, le dijeron que cerrase los ojos y señalese un lugar en el mapa... y su dedo cayó sobre India.
"Para hallarse a uno mismo tan sólo hace falta viajar al propio interior. No se trata de alejarse, sino de acercarse un poco más."
El viaje tocó su alma, cambió su vida y la de muchas personas. Este periodista catalán, de traje y corbata, vida económicamente estable y al inicio de una carrera de éxito, lo dejó todo por un ideal de justicia y solidaridad. Descubrió un orfanato en Bombay a punto de cerrar y decidió volver para quedarse.
"Si el orfanato cerraba, 40 niños volvían a los prostíbulos de Bombay , o a las mafias , que les amputan las piernas y brazos para que den más pena a la hora de mendigar delante de los hoteles de 5 estrellas".
Ahora, con 31 años, Jaume Sanllorente dedica su vida a estos niños y dirige la ONG Sonrisas de Bombay. Está perseguido por las mafias: "Han quemado la oficina dos veces. Le dije a la policía que, total, mi trabajo no es tan importante, que en la India hay muchos millones de niños para secuestrar. Me respondieron: Menos importante es tu vida. A ellos les da igual pegarte un tiro"; y ha escrito un libro que se titula igual que su ONG.
Esta mañana yo iba buscando otro libro, cuando me topé con el suyo... es como suelen encontrarse las mejores cosas en la vida, y no sé si la casualidad existe.

"Es lo que me transmiten, lo que regalan estos niños. No somos conscientes del poder que tiene una sonrisa. Aquí, vas en ascensor y todo el mundo está serio. Si alguien sonriera, seguro que los otros saldrían diciendo que está como una cabra. Aquí, sonríes por la calle y piensan que estás loco."
Estas cosas son las que me alegran el día, las que me dan esperanza. Porque mientras nuestros políticos se tiran los trastros a la cabeza en forma de números, porcentajes, cálculos estadísticos y promesas que me cuesta comprender... brilla una estrella en Bombay. Su sonrisa sí la entiendo. Gracias Jaume.
*Los párrafos escritos en cursiva son palabras de Jaume Sanllorente.
*Merece la pena visitar su página web, Sonrisas de Bombay (ver enlace más arriba en el texto), si quieres ampliar tu información sobre esta ONG, y quizás colaborar con ellos.
*En cuanto al libro, los derechos de autor han sido cedidos a dicha ONG, y se destina un 4% adicional por cada ejemplar vendido.