
Para tí, porque lograste uno de tus sueños.. Que este sea sólo el principio. Desde un rincón de aquella enorme sala tal vez no sepas que yo también me emocioné y compartí tu alegría.
Quiero hacerte un regalo, algo dulce, algo raro..
No un regalo común de los que perdiste o nunca abriste,
que olvidaste en un tren o no aceptaste,
de los que abres y lloras, que estás feliz y no finges.
Y en este día de septiembre te dedicaré mi regalo más grande.
Quiero donar tu sonrisa a la luna,
así que de noche quien la mire pueda pensar en ti.
Porque tu amor para mi es importante,
y no me importa lo que diga la gente
porque aún con celos se que me protegías
y se que aun cansada tu sonrisa no se marcharía.
Mañana saldré de viaje y me llevaré tu presencia
para que sea nunca ida y siempre vuelta.
Mi regalo más grande... Mi regalo más grande...
Quisiera me regalaras un sueño escondido o nunca entregado,
de esos que no sé abrir delante de mucha gente,
porque es el regalo más grande
es sólo nuestro para siempre.
Y si llegara ahora el fin que sea en un abismo
no para odiarme sino para intentar volar
y si te niega todo esta extrema agonía
si aún la vida te negara, respira la mía
y estaba atento a no amar antes de encontrarte
y descuidaba mi existencia y no me importaba,
no quiero lastimarme más amor...
Y tu...amor negado, amor robado, y nunca devuelto,
mi amor tan grande como el tiempo en ti me pierdo.
Amor que me habla con tus ojos aquí enfrente,
y eres tú, eres tú, eres tú… el regalo más grande.
(Tizziano Ferro, "El regalo más grande")