12 noviembre 2007

¿Qué fue de tí..?



"Quienes comparten nuestra niñez, nunca parecen crecer"
(Graham Greene)

Me costó reconocerle. Pasó a mi lado, dijo hola con una sonrisa y continuó su camino.. y yo lo primero que pensé es que se había equivocado. Pero algo en su mirada removió mi memoria.

Después de ese día vinieron unos cuantos más. Un saludo, una sonrisa.. y una pregunta rondando mi mente.. ¿dónde te he visto?.. Pero poco a poco, como las piezas de un puzzle, mis recuerdos comenzaron a encajar, uno a uno, sorprendiéndome a mí misma de todo lo que era capaz de recordar.

Y es que no es fácil reconocer a alguien que hace diecisiete años que no ves, sobre todo cuando aquella última vez teníamos ambos siete añitos. Es curioso, porque no recuerdo su cara de niño, pero después de encontrármelo un par de veces supe que era él, y ayer pude comprobar que mi intuición no me engañaba. Ahora me encantaría que algún día me contase qué ha sido de su vida en todo este tiempo... ver qué quedó de aquel niño.. a parte de esa mirada..

6 comentarios:

Beth dijo...

A veces, cuando esas piezas encajan, es alucinante la de recuerdos que se amontonan en nuestra cabeza...¡qué momentos! ¿no?

Vivianne dijo...

Y qué esperas? dejar pasar nuevamente diecisiete años mas? anímate seguro será entretenido acordarse de vuestra niñez, imagínate lo olvidado por ti y recordado por él y viceversa, no hay nada más recalcitrante que reencontrarse con los amiguitos de la infancia!!!!
Abrazos soñadores!!!!

Minerva dijo...

Que frase tan cierta citas al inicio de tu post, efectivamente, cuando dejamos de ver a alguien desde la niñez, aún recordamos a esa persona con la misma forma que tenía cuando era niño y es lógico eso de no poder reconocer a alguien a quien no se ha visto por tantos años.

Encuentros así de inesperados normalmente dejan un buen sabor :)

Un abrazo!

minerva dijo...

o mejor dicho una buena sensación, jejeje.

Dédalus dijo...

Es fantástico reconocer a alguien, después de tanto tiempo ¿no es cierto?
Ahora bien, algunos ya vamos entrando en unas edades que nos hacen comprobar, casi a diario, que ya hace veinticinco años de casi todo... y se te encoge un poco el alma, viendo el paso del tiempo. Lo cual no quiere decir, ni mucho menos, que no espere que lo mejor todavía me "persiga" por delante.

Un beso, Mehreen.

Liliana dijo...

es verdad, y es eso que las hace ùnicas, y las sientes casi hermanos porque conocen tu ser màs genuino.