03 noviembre 2007

Su viaje a las estrellas



Se cumplen hoy 50 años del viaje de Laika. Esta perrita callejera de Moscú, de aproximadamente tres años de edad, fue el primer ser vivo en orbitar la Tierra y su experiencia abrió camino a la participación humana en viajes espaciales.

La información que Moscú dio a conocer, decía que el animal se comportaba en calma en su vuelo espacial, y que en pocos días Laika descendería a la Tierra, primero en su cápsula espacial y luego en paracaídas. El mundo confiaba en que el animal llevaba alimento suficiente y su condición era estable, por lo que muchas personas estuvieron pendientes del regreso de Laika. Sin embargo, los científicos soviéticos sabían bien que no regresaría.

El Sputnik 2 no estaba preparado para regresar a la Tierra de forma segura. Planearon la eutanasia con comida envenenada, que Laika consumiría después de diez días. Sin embargo, la suerte del animal fue muy distinta. En octubre de 2002, el científico Dimitri Malashenkov, quien participó en el lanzamiento del Sputnik 2, reveló que Laika había muerto entre cinco y siete horas después del despegue, debido al estrés y sobrecalentamiento. La deliberada muerte de Laika desencadenó un debate mundial sobre el maltrato a los animales y los avances científicos a costa de pruebas con animales.

¿Era necesario?

"Cuanto más tiempo pasa, más lamento lo sucedido. No debimos haberlo hecho....ni siquiera aprendimos lo suficiente de esta misión, como para justificar la pérdida del animal.."
(Oleg Gazenko, uno de los principales científicos del programa de animales en el espacio, y entrenador de Laika)

Texto extraído y modificado de Wikipedia.

4 comentarios:

Beth dijo...

Leyendo tu entrada solo me venía un adjetivo a la cabeza, CAPULLOS DE MIERDA.(lo siento, pero así me salió).

Dédalus dijo...

Me crean contradicciones los sufrimientos animales. Por una parte me gustaría que no se comieran, pero comprendo que no habría vegetales para todo el mundo. Laika, como cuentas, murió de una manera indeseable, pero también cualquier pollo o ternera que se sacrifica para el consumo humano. Y luego los bichitos: ¿Es que acaso no sufre una hormiga, cuando la pisan, aunque no barrite como un enorme elefante?
Pienso con frecuencia en dejar de comer carne, pero no es una decisión como para tomarse a la ligera. Si lo hago, te lo contaré.

Un beso, Mehreen.

Vivianne dijo...

Lamentar ya por la leche derramada, lo que aprendí hace un tiempo y creeme cuesta trabajo es ser proactivo y no reactivo, si nos detuvieramos a medir las consecuencias los pro y contran con otra chicha nos curaríamos! pero somos un desastre y asi com la heroica Laika muchísimos animales pierden la vida en experimentación, en donde su vida les importa un carajo, he visto videos de experimentación con animales y pierdo el habla, suspiros sureños!!!

Kiva dijo...

Es muy triste ver como para que la humanidad avance tengan que sufrir los animales, ¿pero avanza la humanidad? yo creo que en muchos casos, por no decir en todos, se experimenta a cambio de animales con el único propósito de ganar dinero, de enriquecerse.
Es algo que siempre se ha hecho y por desgracia que siempre se hará.
Besicos